‘To be or not to be’ esa es la pregunta

por Pablo on diciembre 17, 2011

No sé si a todos les pasará lo mismo, o si utilizarán la misma técnica, pero suelo caer en la sencillez de la “contradicción” para descubrir los atributos de las cosas, aquello que las cosas “no son” para comprender mejor lo que “son”, ya sabéis. Así es que el otro día (es verdad que últimamente me dedico a pensar cosas inútiles) me puse a reflexionar sobre como comprender mejor esta profesión a la que nos dedicamos.

Pensad en la Cardiología. Pensad en la Cardiología como disciplina, como industria y como fuente de ingresos. Pensad en ella como una disciplina comercial más allá de su lado más fascinante, intentando dejar de lado el respeto y la admiración que despierta esta rama de la medicina ¿qué pasaría si no existiera, si un día dejara de existir?

Recuerdo que hubo un día en el que me sentí especialmente inseguro con respecto a una ex-novia que tuve. No sé exactamente por qué, también es cierto que, aunque actualmente mantengo gran parte de mis inseguridades, de pequeño sufría mucho más ese estado de inseguridad con respecto al mundo, a la gente y a la sociedad en la que vivimos. Un día le comenté a mi padre, supongo que como más de una vez habremos hecho todos, que me sentía especialmente preocupado con mi relación con mi ex, a lo que mi padre me respondió: “Pablo, piensa por un segundo como sería su vida si tú no existieras, ¿cómo sería?” y lo hice, y no solo eso, me ayudó. Porque estaba claro que si yo no hubiera existido ella (obviamente) hubiera realizado su vida normalmente, y seguro, que hubiera conocido a otras personas con las que compartir su vida, pero pensé que si yo no hubiera existido ella no hubiera podido vivir los momentos de felicidad (grandes o pequeños) que habíamos vivido juntos, y me di cuenta que ese era mi lugar en esa relación, lo comprendí.

Eliminar un eje de la ecuación es un ejercicio muy positivo en muchos casos. Pensad de nuevo en la Cardiología. La humanidad existiría de todas formas, pero la esperanza de vida sería muy inferior (por supuesto). La Cardiología no existió siempre, por eso antes la gente moría más joven, claro está. Lo mismo pasa con la Odontología (o en verdad con cualquier ejercicio que queráis hacer), sin la Odontología – que por cierto no visito hace como 11 años – los humanos no podrían comer alimentos sólidos a partir de los 40 años (aproximadamente). Nos hemos acostumbrado a contar con ello.

Obviamente lo mismo sucede con prácticamente todo, os invito a que hagáis el mismo ejercicio que yo mismo suelo utilizar para reflexionar sobre la verdadera importancia de las cosas, llevadlas a su estado más primario. Pensad en vosotros mismos, si queréis claro, pensad en lo que pasaría si no existierais más ¿qué pasaría con vuestros seres querido? ¿con vuestros trabajos? ¿empresas? ¿proyectos? ¿equipos de trabajo? es una grandísima forma – o aunque sea para mí – para descubrir cuáles son nuestras verdaderas virtudes, nuestros aportes y nuestras cualidades. Saber en qué mejorar o tener un chapuzón de realidad que siempre viene bien.

He aquí el verdadero punto de interés. La Cardiología extiende la esperanza de vida, al igual que la Odontología la variedad de nuestra dieta. Se puede decir (aunque no sin discusión – que no pretendo tener aquí y ahora) que la Filosofía nos ayuda a comprender el mundo y que las Matemáticas a ordenarla. No lo sé, de verdad, pero os quiero invitar a reflexionar conmigo ¿qué pasaría si no existiera la Publicidad?

La primera derivada o lo que a todos nosotros nos gustaría poder escuchar es que “si la Publicidad no existiera, se dejarían de vender productos” o la segunda derivada: “si no existiera la Publicidad, todos los productos, marcas o servicios serían desconocidos”, o bien, que “si no existiera la Publicidad, no existirían los mercados”, y yo no dejo de tener un mar de dudas al respecto.

¿Es la Publicidad fundamental para que se venda un producto? creo que no, y en más de un caso es casi insignificante, pero sé que es importante para algo o para muchas cosas aunque no sé exactamente para qué. haced el ejercicio para vosotros mismos, y desde luego, con este post no pretendo decir si la Publicidad sirve o no para algo (no otra vez), simplemente creo interesante cada tanto hacer un punto de inflexión y reflexionar con calma acerca de las cosas que parecen más fundamentales. En la casilla de “¿qué pasaría si no existiera la Publicidad?” rellenad lo que os parezca y a partir de allí, teniéndolo claro, construid. A mí me ayuda bastante.

Un comentario

Preguntarse sobre la utilidad y el para qué de las cosas, sin duda es una provocación con la cuál, sacará provecho el pensamiento. Si no existiera la publicidad, me parece volveriamos a su origen, el ser humano, es decir, algo que le hace falta no sólo a la publicidad sino a toda profesión es regresar a ver a las personas como eje central de su acción y utilidad, porque al final del día quien consume y aprueba, son las personas. Saludos.

by Sergio Stevenel on 18/01/2012 at 22:23. #

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