El conjunto vacío

por Pablo on febrero 7, 2012

Un queridísimo Director Creativo con el que tuve el grandísimo gusto de trabajar (Pach), solía utilizar el termino “conjunto vacío” para referirse a aquellos problemas o situaciones en los que nos encontrábamos encerrados en un punto irresoluble, como por ejemplo: cuando el cliente no entraba en razón o cuando la idea propuesta superaba ampliamente el timing, el presupuesto o estaba totalmente fuera de briefing. Por ejemplo, así sin más.

¡El cliente, el cliente, el cliente!”. Sé que no es bueno ahondar tanto en lo mismo de siempre. De hecho, soy de los que consideran que no todo es culpa de los clientes, también sé que  es más fácil atribuirle todo nuestro fracaso y toda nuestra frustración a un agente externo: el cliente. De la misma forma, algunos también lo hacen con el Departamento de Cuentas atribuyéndoles la culpa de todas sus frustraciones, otros con los Creativos por su individualismo y prepotencia, y un montón de etcéteras que incluyen entre otras cosas a los Directores Generales, Producers y otros. ¿Yo? Creo que como en todo lo relativo a la vida, dependemos siempre del punto de vista con el que se mire y de la casuística puntual de cada caso. Imagino que habrá casos y casos, seguro.

Pero existe una particularidad, que aunque no se la atribuiré directamente a los clientes en genérico, siento que es una práctica cada vez más habitual en nuestro sector, una práctica que he querido denominar: “La búsqueda del error provocado”, ¡flipa!

Permitirme que comparta con vosotros una anécdota, más bien una vivencia, además una reciente. No sé si me servirá para explicar el punto que quiero ahondar hoy aquí, pero lo intentaré.

He sido padre, hace aproximadamente un mes. Más allá de la mágica experiencia que representa todo el proceso del embarazo y el milagroso acontecimiento del parto, me he quedado con un momento particular de todo aquello. Mi hija nació con un problema respiratorio, lo que le provocó una cosa que se llama “polipnea”. Su diafragma del pulmón derecho no funciona bien lo que hace que el pulmón no se llegue a expandir del todo, lo que le obliga a realizar más respiraciones por minuto de la media. Esto os lo cuento ahora, después de diez días ingresados en el hospital y todas las pruebas habidas y por haber. En el instante posterior al nacimiento, Olivia no fue puesta en los brazos de la madre como todos los demás niños que llegaron al mundo aquella noche, ella fue ingresada de inmediato en una sala de reanimación, seguimiento y evolución. La sensación de ver que tu hija recién nacida casi no consigue respirar y que dispone de más de 6 médicos a su alrededor no es exactamente aquella reconfortante instancia que te permite disfrutar del momento, aquel momento que habrá cambiado tu vida para siempre. Recuerdo que a la madre la llevaron a una sala de evolución, mientras a mí, me invitaron a hacerle compañía a la pequeña. La escena era un tanto angustiosa, la verdad, y recuerdo casi como si estuviera sucediendo ahora mismo, que cuando el médico me vio entrar en la sala me dijo: “esta es tu hija, puedes acariciarla”. He aquí el punto de inflexión. “No, tengo toda la vida para acariciarla, tú dedícate a hacer tu trabajo tranquilo y centrado” le respondí. Creo que se sorprendió bastante, pero creo que las cosas importantes (incluso en aquellos momentos difíciles) requieren el tiempo necesario para poder hacer bien el trabajo, el mejor trabajo.

¿Y por qué os cuento todo esto que no os interesa en lo más mínimo? pues porque día tras día me veo trabajando en proyectos que parecen gobernados por el irracionalismo, por la furia, por la inmediatez temerosa y por la estupidez. Estrategias que tienen que resolverse en tiempos inasumibles y campañas que casi no pueden ser pensadas ¿a que suena contradictorio? pues creo que es el día a día de esta profesión.

“La búsqueda del error provocado” parece ser lo que fuerzan las personas al pedir una estrategia para todo un año en cinco días y sin haber trabajado un briefing en condiciones, o bien, la campaña más importante de todo el plan de marketing, de la mañana a la tarde. Cómo se obtendrán resultados positivos a la altura de la situación si no se dan las condiciones mínimas para el desarrollo del trabajo. Al fin y al cabo solamente hay un perdedor en todo esto: el cliente (la marca, el producto, la imagen y el consumidor). Los timings y la información, es el mismo caso. No se puede trabajar “bien” y buscar un buen resultado sin tiempo, datos, charlas, reuniones y diálogo. Imposible. Así y todo, parece ser que “la búsqueda del error provocado” es más reconfortante, casi parece más acertado forzar a que la Agencia (o quien sea) falle y se equivoque (pudiendo elegir y amenazar con un cambio de Agencia) que el poder hacer bien un trabajo, aunque lleve más tiempo para realizarse mejor.

Hay veces que no acabo de comprender por qué acometemos determinadas irracionalidades en nuestra profesión que son casi impensables en otras, ¿os imagináis contratando a un pintor para pintar vuestro piso y obligarle a que la pintura se seque en menos tiempo? lo gracioso sería decirle: “si no haces que se seque en la mitad de tiempo llamo a otro pintor”. Increíble. Siempre intento tomar distancia para reflexionar, y la verdad es que no es difícil, lo difícil es regresar.

4 comentarios

Olivia, bienvenida a este mundo en el que a todos, a menudo, nos cuesta respirar, y en el que acostumbramos a olvidarnos de lo realmente importante… gracias por recordarnóslo!!!

Un beso, y felicidades a ti y a tus papás, que seguro han pasado un mes díficil, muy difícil…

Ánimos ;)

by manel on 09/02/2012 at 01:58. #

Muchas gracias!

by Pablo on 09/02/2012 at 02:05. #

Me alegro mucho que tu hija esté bien. Como siempre tu texto ha sido muy interesante, incluida la parte más personal por su contenido humano. Mucho ánimo y enhorabuena.

by Jordi on 17/02/2012 at 12:50. #

Enhorabuena a la mamá y papá de Olivia!! os mando desde estas teclas muchos ánimos y fuerzasa los tres! ;)

El mundo de la comunicación siempre ha sido un “más difícil todavía”, en vista de las cosas hechas se ve que se puede a contrarreloj, aunque… con tiempo seguro que el resultado sería mucho mejor. Pero eso los clientes nunca lo podrán comprobar. O quizás sí. Tiempo al tiempo.

Saludos!

by CopyConArte on 08/03/2012 at 19:31. #

Deja tu comentario... gracias!

Required.

Required. Not published.

If you have one.