The Blue pill (la píldora azul)

por Pablo on mayo 10, 2013

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(mal pensados)

Creo que al día de hoy todos tenemos la opción “B” de deprimirnos, flagelarnos y justificar nuestro fracaso personal y profesional en la coyuntura mundial, ya que nos sobran motivos ¡Puto mundo!

Sí, es un mundo muy duro (extraduro diría Nestlé si se tratara de una tableta de chocolate) y quien lo niegue es un imbécil. Yo se lo digo a mi hija, de quince meses, desde el mismo día en que nació: “Oli, que sí, no llores que la vida es muy dura luego” creo tontamente que conociendo el guión, le pueda resultar todo más familiar, quién sabe. También se lo intento trasladar a todos y cada uno de los alumnos que conozco.

El mundo en el que vivimos es inexacto, injusto, inédito, indisciplinado, indiscriminado, incapaz, inútil y hasta inhumano (contradictoriamente).

En el mundo en el que vivimos todo está mal, difícil, caro, extraño, arriesgado, extremo, revolucionado, distinto, cambiado, apagado, oscuro y sucio.

El mundo en el que vivimos parece agotado, malparido, agobiado, insuficiente, destructivo, explosivo, reventado, sobrevivido, herido, estresado, penoso y moribundo.

Cuando vemos el mundo en el que vivimos lo vemos finito, distante, desmotivador, cruel, corrupto, mediocre, gris, desilusionado, impersonal, frío y obsceno.

Y es genial.

Tal vez hayamos visto demasiadas películas de Disney y por ello la realidad nos espanta, la gente se deprime y se desilusiona cuando lo oye, los alumnos me miran con cara de perros degollados, los compañeros de trabajo se fustigan. Sé (no soy tonto) que lo fácil y bonito es decir lo que todos esperamos: el mundo es genial, lleno de oportunidades, de almas caritativas, pero no estaría haciendo mi trabajo, o por lo menos no me sentiría igual de cómodo haciéndolo. Este mundo (o por lo menos en el que vivo yo) no lo es, y eso es lo bueno, porque todo cambio nace de un problema y ¿no somos los Diseñadores y los Creativos solucionadores de problemas? Pues fijaos la cantidad de trabajo que tenemos por delante, fijaos todo lo que tenemos que hacer.

Pensad en nuestro sector, el que sea que queráis abarcar (marketing, publicidad, comunicación, diseño, etc) es un horror y tan hermoso. Hay tan pocas opciones y tantas oportunidades. Todo está tan desencajado y tan perfecto, tan aburrido y tan cambiante, tan incierto y tan concreto ¿no es genial?

Jamás en mis 17 años de experiencia profesional sentí tanta pasión por mi trabajo como ahora mismo. Viví tantos años en los que luchábamos por ver quién conseguía rodar el mejor anuncio, crear el mejor banner, el mejor microsite, la mejor campaña, y llevo tan poco tiempo pudiéndomelo plantear todo de nuevo…

Es maravilloso. Y sí, el mundo es muy duro, y hay poco dinero, pocas oportunidades, pocos clientes y malas condiciones, y el reto es tan emocionante. Porque las soluciones ya no son tan fáciles, no hay un guión hecho para ello, y las propuestas cuestan más y las personas están menos dispuestas a escucharnos y el éxito es aún más embriagador ¿o no? Tal vez peque de optimista o tal vez de realista (en este caso no sabría distinguir la diferencia) pero “la única verdad es la realidad” como dijo Juan Domingo Perón, y la verdad es que puedes quedarte sentado en el sofá maldiciendo el mundo en el que vivimos o salir a disfrutarlo (pero si sales tal vez nos encontremos). Ayyyyy! mi querido Neo, puedes coger la píldora que quieras pero recuerda que la roja es una jena.

El mundo en el que vivimos es una putada y eso lo hace genial.

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