Las Lovemarks no existen

por Pablo on julio 13, 2011

Creo que desde siempre me ha gustado la publicidad. Mis padres siempre me han contado que yo disfrutaba más con los anuncios que con los dibujos animados cuando veía la televisión, de hecho, jugaba a actuarlos en el salón de mi casa. Existe una atracción divina de los publicistas a determinadas marcas, marcas que han construido grandísimos imaginarios a su alrededor, auténticos imperios publicitarios donde han cuidado hasta el último detalle del Universo publicitario. Aquellas marcas que cumplen con cada uno de los infaltables de los manuales de publicidad, que se han convertido (en la década del ’80 y ‘90) en Lovemarks. (más…)